Bienestar Social

Bienestar Social destina más de 5 millones en ayudas sociales en 2017

  • Daniel Ventura desgrana las subvenciones concedidas a los distintos colectivos de la ciudad autónoma

  • Resalta las ayudas del IMI, el comedor San Francisco o la inversión para ayudas técnicas como la compra de gafas o camas artículadas


El consejero de Bienestar Social ha hecho un balance de la memoria de 2017 en relación a las prestaciones concedidas en los distintos centros de servicios sociales de la ciudad. Daniel Ventura destaca que a lo largo del año pasado se ha destinado un montante superior a los 5 millones de euros para satisfacer las demandas de los melillenses que requieren de una ayuda por parte de su Consejería.

Señala que en 2017 se solicitaron 10.664 citas, tramitándose 6.207 y concediéndose un total del 79,72%. En el Impuesto Melillense de Integración se tramitaron 2.209 solicitudes, siendo favorables un 83,21% de las presentadas (1.803), mientras que en la Prestación Básica Familiar se tramitaron 27 solicitudes, otorgándose como favorables el 75% de las mismas.

En cuanto a las ayudas de emergencias sociales, se presentaron 1.794 solicitudes para cubrir las necesidades básicas, la más demandada con un 57%; el equipamiento básico de viviendas y el gasto de endeudamiento

También se refiere esta memoria a las ayudas concedidas en los comedores sociales, al alojamiento en el albergue de San Vicente de Paul o a la intervención social a familias con necesidades. El consejero destaca la inversión de 37.181 euros para las ayudas técnicas, como puede ser la compra de gafas, camas articuladas o adaptación de una vivienda.

Recuerda Daniel Ventura que su área destina 275.000 euros para la subvención del transporte urbano, abonando un 80% del precio del billete de la COA y que actualmente cuesta 0,85 euros. Explica que se están facturando 560 bonos mensuales y cada bono consta de 60 viajes.

Por último, resalta las subvenciones concedidas para destinar a centros especializados de la Península a aquellas personas con discapacidad que no pueden ser ingresadas en la ciudad por falta de recursos, o las actuaciones realizadas en la Granja Rey Felipe VI para el colectivo de personas con alguna enfermedad mental.