Cultura y Festejos

‘Memoria de una geisha’ se corona como la diosa del Carnaval

  • ‘Pon un samurái en tu vida’ ganó el concurso en la categoría individual masculino

  • ‘Cuento chino’ se hizo con el primer premio en la modalidad de grupos y en mejor puesta en escena

 


El Carnaval 2018 ya cuenta con su diosa, se trata de ‘Memoria de una geisha’, que ataviada con un tradicional templo chino causó sensación en el concurso de disfraces celebrado anoche en el Teatro Kursaal Fernando Arrabal. Una competición que estuvo muy reñida en cada una de sus categorías debido a la calidad de los vestidos y a la puesta en escena de los distintos participantes.

En la modalidad de individual femenino quedó en segundo lugar ‘Entre conchas, algas y caracolas’ y el tercer puesto se lo llevó ‘Carnaval en blanco y negro’. En la categoría individual masculino, el primer premio lo recibió el disfraz ‘Pon un samurái en tu vida’, el segundo clasificado fue un vehículo motorizado y ‘Escapé de mi cuento’ cerró el podio vencedor.

Un año más el primer premio en la modalidad de parejas fue para un matrimonio que lleva 18 años participando en este concurso, en esta ocasión con su disfraz ‘Guaraní’. ‘Venimos desde el planeta Kursaal’ se alzó con el segundo premio y ‘La dama y el soldado’ quedó en tercer lugar.

La modalidad más competida fue la de grupos, donde ‘Cuento chino’ se llevó además del primer premio de la categoría, la mejor puesta en escena. El jurado concedió el segundo premio fue para ‘Esta orquesta está de fiesta’ y el tercer premio se lo dieron a ‘Premios 180 grados’.

Eva Blanco y Manolo Martín leyeron el pregón de Carnaval 2018

Pero antes de conocer quién sería la diosa del carnaval melillense, Eva Blanco y Manolo Martín leyeron el tradicional pregón de estas fiestas. Un alegato a la felicidad y a la alegría de vivir el carnaval de Melilla saliendo a la calle y poniéndonos caretas, matasuegras y disfraces.

En su pregón hicieron un repaso a los carnavales vividos y a los que aún quedan por vivir, subrayando que esta tradición desaparecerá si no se transmiten a hijos y nietos.